
Me preguntó algún amigo al terminar el concierto que dónde me había metido porque no me había visto durante la actuación, y mi respuesta fue: "En una nube". Todavía estoy poco menos que flotando después de ver a uno de mis ídolos, leyenda viva del surf instrumental, un pionero, clásico entre los clásicos, referencia obligada para muchos músicos de diferentes generaciones por su técnica y sonido reverb. Como suelo ir muchas veces por libre, y ayer fue uno de esos dias, no quedé con nadie antes del comienzo y fui directamente de mi casa a la sala con ese cosquilleo en la barriga que se siente previo a las grandes ocasiones. Cuando llegué la Sala Acapulco estaba abarrotada pero no me impidió coger un buen sitio y diez minutos después ya tenía delante sobre el escenario a
Dick Dale con su banda en formato de trio. Muy aplaudido tuvo un recibiento por todo lo alto como se merecen los grandes.

Una potentísima
"Nitro" fue la encargada de abrir el espectáculo, pura pirotecnia sonora ejecutada a una velocidad de vértigo que sonó como un trueno. Al poco tiempo nos sorprendió con una versión del
"Smoke On The Water" de
Deep Purple. Fue la primera de muchas, todas ellas clásicos reconocibles de otros grandes como
Link Wray (
"Rumble"),
Jimi Hendrix (
"First Stone From The Sun"),
The Animals (
"The House Of Rising Sun"), además de la multiversioneada
"Fever", que popularizara en su dia
Peggy Lee. Un repertorio muy animado a lo largo de hora y media el que nos ofreció, variando en estilos, acercamientos al rhythm blues, al rock´n roll más visceral, incluso al country recordando a
Johnny Cash. Impresiona la fuerza que transmite tocando a sus casi 73 años con una energía impropia de alguien de su edad. Siempre moviéndose a lo largo y ancho del escenario no dudó en regalar guiños y besitos para las chicas de las primeras filas haciendo gala de su simpatía. Muy interactivo en todo momento con el público. El set list inmejorable:
"Let´s Go Tripping", "Surf Beat", "Mr. Peppermint Man", "Night Rider", "Riders In The Sky"... imposible dejar de moverse ante semejantes pildorazos vitaminados. Poco debió faltar para que la dorada Fender Stratocaster de
Dick Dale echara fuego por la cuerdas. Tuvo que darle un respiro y por momentos pudimos verlo tocando la armónica, la trompeta o utilizando las baquetas del batería como instrumento de percusión sobre las cuerdas de su bajista.


Para la parte final del concierto se guardó varios ases en la manga. Durante
"Surfing Drums", con ese ritmo jungle beat a lo
Bo Diddley, lo vimos marcándose un solo de batería junto con su compañero de instrumento.
"Hava Nagila" y
"The Wedge" salieron disparadas igual que dinamita a través de su Fender. Luego la que todo el mundo esperaba:
"Misirlou", todo un temazo impepinable que define por si sola el género surf instrumental, sirvió para elevar hasta la enésima potencia el estado de ánimo del respetable. Impagable poder disfrutar de actuaciones como esta en nuestra ciudad, algo histórico y que recordaré mientras viva como las palabras que intercambié con él al final de concierto, o la foto y firma que ya forman parte de mis tesoros personales.
Dick Dale, también conocido por muchos como "el Rey de la guitarra instrumental" o "el padre del heavy metal" para mi es y siempre será "El puto amo". Y punto.