| Jose Guerrero |
Tenía mis serias dudas de si acercarme o no a este evento cuyo reclamo principal era ver a Big Eyes, porwetrío de Seattle que venía presentando su segundo LP ("Almost Famous") dentro de su primera gira europea que pasaba por aquí. Pero al final sí, animado saqué la entrada un dia antes, porque el desembolso no era muy grande (5€) y porque el disco, después de haberlo escuchado varias veces, me convenció. Además, también me convencieron otros tres amigos que venían de afuera y de esto saben más que yo, así que ¿por qué no? podría estar bien. Para un miércoles noche, y teniendo en cuenta la promoción previa, un poco pillados de tiempo, al final está claro que en casos como este funciona más el boca a boca y quién organice el concierto. Lo cual se vio reflejado en una venta de entradas más que aceptable.
Se respiraba un buen ambiente y la gente respondió, unas ochenta personas nos juntamos aproximadamente, que no son pocas para grupos de estas características, y digo grupos porque al final se unieron al cartel Cuello, de Valencia, de los que no teníamos ninguna referencia pero tampoco importó (por el mismo precio vimos dos conciertos).
Luego nos enteramos que detrás de este proyecto está Jose Guerrero (guitarra y voz) de los más reconocidos Betunizer, aquí dando "rienda suelta a su vena ultramelódica", no exenta de potencia en forma de coraza que reviste una interesante propuesta de Indie Rock. Para quien guste de estos sonidos más alternativos, claro, y para los que estamos ahí en medio que escuchamos de todo (que no cualquier cosa), pues a ratos bien y otros no tanto. Muy buenos con los instrumentos aunque me falló el tratamiento de la voz, más por la entonación que por las letras (en castellano, también costaba entenderlas), al menos esa fue mi apreciación. Un concierto relativamente corto pero intenso, que en líneas generales causó buena impresión.
Sin mucho tiempo de espera entre medias llegó el turno para Big Eyes. Decir que, al igual que el concierto anterior, la iluminación del escenario y unas proyecciones al fondo sobre una pantalla recrearon un ambiente cálido y excepcional. También nos llamó la atención que hubiera un técnico de sonido a los mandos en un lateral próximo, cuando siempre que los hay suelen colocarse en la parte de atrás. Anécdotas al margen, arrancaron los chavales de Seattle con "Losing Touch", una de las más pegadizas de su nuevo disco, y posteriormente nos intercalaron alguna pildora de trabajos anteriores como "Prefer To Be Alone". Bien plantados sobre el escenario, al frente del combo presta su voz una menuda y jovencísima Kate Eldridge, manejándose perfectamente a su vez con la guitarra eléctrica.
Junto con ella, Chris y Dillan completaron un set de base concentrada en canciones cortas, directas y con melodía edulcorada, que no empalagosa. Sus fuentes y las referencias que se adivinan en su música son buenas y muy claras: Cheap Trick, The Muffs, RAMONES... En definitiva, Rock & Roll / Pop / Punk clásico, desbordante de frescura y energía que nos amenizó la noche durante un corto periodo de tiempo. Porque ese fue el "debe" de una buena actuación que pudo estar mucho mejor, si hubieran estirado un poco el chicle más allá del bis "Nothing You Could Say". Treinta y tantos minutos escasos ingeridos tan rápidos como una golosina de sabor efímero. Disfrutable mientras duró, pasamos un buen rato y... bueno, que no estuvo mal.
