| Karl Apermo |
Indudablemente, al menos para quien aquí escribe, ¡el concierto del mes! Todas las expectativas que tenía puestas en ver a Jeremy Irons & Ratgang Malibus se cumplieron con creces. Bien mereció la pena desplazarse otro domingo a León. El buen tiempo acompañó, y la buena música rodedado de pocos pero muy buenos amigos hizo de este evento una noche especial, incluyendo alguna anécdota confesable y otras... pues no tanto. Centrándonos en lo estrictamente musical, da gusto comprobar de primera mano que estamos viviendo una época prolífica en cuanto a jóvenes grupos llenos de talento y algo más. Como dicen en mi pueblo, no hay mayor sordo que quien no quiere escuchar y negar la evidencia sería de necios, sobre todo cuando se presentan oportunidades como esta, que hay que vivir más que reseñar...
Con diez años de historia y tres discos en el mercado, J.I.R.M. supuestamente venían a presentarnos "Spirit Knife", su última creación que verá la luz este mes (29 de abril, via Small Stone Records). Eso era la teoría, pero la práctica fue bien distinta porque tal presentación quedó reducida a un telón de fondo en el escenario con la portada del disco en cuestión y tres canciones nuevas, reservando un par (con dos cojones!) para los bises al final del show.
El vocalista Karlos Apermo domina la voz como si fuera otro instrumento, llena de matices y sentimiento, transmite emociones que llegan sin trampa, (inevitable la comparación con Jeff Buckley...) y no se queda atrás en su pericia con la guitarra, o echando mano de la armónica cuando hace falta. Una base rítmica sobria y efectiva, y otro excelente guitarrista como es Micke Pettersson, completan este combo que a buen seguro dará que hablar próximamente.
De inicio, la descarga de los suecos empezó con "Elefanta", maravillosa intro que nos puso los pelos de punta y la gallina de piel para dar paso a continuación a "Skin Deep". Sugerentes y profundas notas de color y psicodelia inundaron El Gran Café conforme se acercaba la media noche, alternando pasajes de cálida belleza con otros más duros, jugando con jams y a placer, alterando nuestro estado de ánimo que en pocos minutos se alzó por todo lo alto. Y ya no hubo quien nos bajara de la nube durante la hora y cuarto que duró el espectáculo.
En cuanto al setlist, la novedad "Wind Seized" fue las primeras en caer, y el resto la mayoría de ese enorme disco tiutalado "Bloom" (2011), que por fortuna me pude agenciar en el merchandising (la última copia!). Los bises, como ya os adelanté, fueron una prolongación soberbia de Hard Rock/Space y Psicodelia que nos dejaron extasiados y con una sonrisa de oreja a oreja. Por lo visto, "Spirit Knife" apunta a discazo, y por lo vivido, de seguir así, brillante porvenir tienen estos muchachos. Sin duda, lo merecen. ¡Y que nosotros lo veamos!
