miércoles, 6 de mayo de 2020

Disco de versiones a BLACK SABBATH: ''What Is This That Stands Before Me?'' 2020 (VVAA)


Para celebrar el 50 aniversario del álbum homónimo de Black Sabbath y 'Paranoid', el sello discográfico Sacred Bones (N.Y.) nos presenta 'What Is This That Stands Before Me?'. Una recopilación de versiones de Black Sabbath grabadas por artistas de todo su catálogo, cuya edición se presentó el pasado 1 de mayo. En total son 9 las canciones escogidas y el resultado final es realmente bueno, algunas son prácticamente irreconocibles o están muy bien llevadas al terreno personal de cada banda. Ahí está la gracia, porque para hacerlas parecidas ya tenemos la originales. Es difícil destacar alguna por encima del resto. Aquí os dejo el disco en Streaming para que juzguéis vosotros mismos:

1. The Soft Moon - Black Sabbath 05:38
2. Molchat Doma - Небеса и Ад (Heaven and Hell) 05:34
3. Thou - Supernaut 05:19
4. Marissa Nadler - Solitude 04:36
5. Hilary Woods - N.I.B. 04:09
6. Zola Jesus - Changes 06:12
7. Moon Duo - Planet Caravan 09:11
8. Dean Hurley - Warning (Bar Band Version) 04:20
9. Uniform - Symptom of the Universe 05:42


Cultura deja en el aire la celebración de los festivales de música de este verano

Via 20minutos.es

Rodríguez Uribes y Garzón buscan métodos alternativos a la devolución de entradas en caso de cancelación.

El plan de desescalada que ha diseñado el Gobierno llega, en su ''visión más optimista'' como dice el ministro de Sanidad, hasta finales de junio. En el sector cultural y del ocio se regula hasta entonces el reducido aforo con el que a partir de la Fase 2 podrán ir abriendo salas de exposiciones o podrá haber conciertos, en la Fase 3. Sin embargo, de momento no llega a tanto como para determinar qué ocurrirá con los numerosos festivales de música que pueblan en España en verano. De momento, el Gobierno no los confirma, pero tampoco los descarta. Están en el aire y quedarán a merced de cómo sea en este momento la situación de la pandemia.

El ministro de Cultura, José Manuel Rodríguez Uribes, no ha podido dar este martes una respuesta concreta a si este verano habrá festivales de música. Ha apuntado que la regulación sobre el sector cultural “llega hasta finales de junio”. “Quedan los festivales de verano, tendremos que esperar”, ha dicho en rueda de prensa al término del Consejo de Ministro que este martes ha aprobado un decreto con ayudas para el sector cultural. Según ha dicho, si hay festivales o no será algo que deberán determinar “criterios de sanidad, científicos y de prudencia”.

El límite temporal será “cuando lleguemos”, ha dicho el ministro que también ha recordado que hasta ahora la política que ha seguido Cultura ha sido la de “no cancelar las cosas de forma definitiva sino posponerlas en el tiempo”.
Según ha dicho, este mismo camino podrían seguir los festivales de música, algunos d los cuales ya lo ha hecho, como el Tomavistas que iba a celebrarse en Madrid del 22 al 24 de mayo y se ha aplazado al primer fin de semana de septiembre. Sin embargo, también ha admitido que quizá esta no es la fórmula más adecuada para los eventos musicales en verano, porque retrasarlos supone cambiarlos de año.

En todo caso, Rodríguez Uribes ha afirmado que trabaja con el sector y también con el Ministerio de Consumo para encontrar una fórmula alternativa a la devolución de entradas en caso de cancelación, también como medida de apoyo a esta industria.

Adiós a ROCKDELUX


Y lo que (casi) nadie se esperaba, llegó: encerrados entre cuatro paredes durante días, semanas, meses... Encerrados, sí, pero no con un solo juguete. Tiempo libre (aunque lo de “libre” quizá necesite comillas) para ver, escuchar, leer, jugar, pensar... Este número de Rockdelux (el último, sí) se planteó como una guía abierta para que los colaboradores sacaran sus filias y extendieran ante los lectores sus preferencias culturales en estos tiempos de confinamiento. Una guía que ofrecía a cada uno de los participantes una página para que enseñaran eso que los mueve y conmueve, sin necesidad de atenerse a la actualidad más inmediata.

Cincuenta y cinco firmas que nos hablan de discos, películas, cómics y libros, temas recurrentes desde hace años en las páginas de la revista. Pero también (recuerden: tema libre) aparecen recomendaciones que nos llevan a programas de radio, videojuegos y blogs. Todo con un único fin: hacer más llevadero este momento que nos hace vivir en una distopía en tiempo real.

Este adiós de Rockdelux es, también, algo así como un resumen de la filosofía que siempre ha recorrido las páginas de la revista, libre y abierta de miras, con el eclecticismo y la excelencia como únicos horizontes.

Lean, disfruten, comenten: aquí encontrarán un amplísimo abanico de propuestas para saborear sin prisas en unos días tormentosos donde parece que el tiempo ha quedado suspendido. Y no lo olviden: venceremos. Siempre.

domingo, 3 de mayo de 2020

IN THE NAME OF THE MOTHER: 25 Temazos de la Madre que lo parió!!! #Stoner #Rock #Funk #Soul #Psych #Playlist


Danzig, Datura4, Albatross Overdrive, Hermano, Left Land Cruiser, Leslie West, Primus, Roky Erickson, Steepenwolf, Mustasch, Radar Men From The Moon, Gin Lady, Sgt.Sunshine, Black Rainbows, Cactus, Santana, Acrimony, Brain Police, Scissorfight, Betty Davis, Thin Lizzy, Black Moses, Black Rebel Motorcycle Club, Parliament y James Brown son los protagonistas de nuestra playlist de hoy. Un cóctel explosivo con dos horas de temazos más potentes que un zapatillazo de tu madre!!! A disfrutarla Motherf*ck*rs!!!




Enlace 1
Enlace 2

El bonus track corre a cargo de Clutch y Five Horse Johnson, que se curraron esta pedazo versión del 'Red Hot Mama' de Parliament (no disponible en spotify)

sábado, 2 de mayo de 2020

PESADILLA EN LOS FESTIVALES DE MÚSICA: "No tenemos dinero para devolver las entradas"

El sector espera que el Gobierno decrete ya la cancelación de los eventos musicales de gran formato por causa de fuerza mayor y que les permita canjear esos tiques por bonos

Via El Confidencial.
Autor: Nando Cruz


"Si tengo que hacer la devolución de las entradas pasado mañana, en 15 días y a todo el mundo, no podemos. No tenemos ese dinero ahora mismo. Nos tienen que dar un margen, como hacen en el resto de países. O nos lo dejan devolver en un plazo más largo del que están planteando ahora mismo, de cara al siguiente año, a la próxima edición de los festivales de música, o muchos festivales no van a durar nada porque van a caer en quiebra. Y si caen en quiebra, no devuelven nada" (Javier Arnáiz, director del Mad Cool).

Los nervios están a flor de piel y así se expresaba el director de este macrofestival madrileño en el Music Fest Meeting, un encuentro virtual de promotores de festivales españoles. Era un foro profesional, pero su diagnóstico buscaba el mayor eco. “Esto es una realidad y lo tiene que saber la gente. Lo tiene que saber el público y lo tiene que saber el Gobierno”, clamaba. Decenas de festivales ya han cancelado su edición de 2020, pero muchos aún no han dado ese paso y su silencio está enervando a los espectadores. Los festivales piden paciencia al público mientras reclaman al ministerio que les cubra las espaldas.

Todos los promotores esperan que el Gobierno decrete de una vez la cancelación de todos los eventos musicales de gran formato por causa de fuerza mayor. Sería una decisión bien lógica, dado el panorama actual, pero como lamentaba el lunes la presidenta de la Asociación de Festivales de Música (FMA), Patricia Gabeiras, en otro foro virtual organizado, en este caso, por el festival sevillano Monkey Week, si el Gobierno está retrasando el anuncio de esta medida inevitable es “porque la cultura está fuera de la agenda política”. Aun así, los festivales no solo piden la cancelación por causa de fuerza mayor. Quieren medidas que la acompañen, y la más urgente es poder retornar las entradas anticipadas lo más tarde posible y reconvertirlas en bonos para otros eventos.


La medida más urgente sería retornar las entradas anticipadas lo más tarde posible y reconvertirlas en bonos para otros eventos

La ley española marca que el organizador de un evento cancelado debe retornar el importe de las entradas en un plazo de 14 días. Esta es la verdadera razón por la que muchos festivales se resisten a cancelar. El 31 de marzo se abrió la posibilidad de prolongar esta devolución a 60 días gracias el artículo 36 de la sección 3 del Real Decreto-Ley 11/2020 promulgado por el Gobierno. Es un parche más pensado para otro tipo de negocios como gimnasios y agencias de viajes, pero dos meses son un margen insuficiente para reprogramar un festival de periodicidad anual. También son insuficientes para encajar el golpe económico que les supondría tener que devolver el importe de decenas de miles de entradas tras la cancelación de cientos de festivales y miles de conciertos.


El ansiado 'voucher'

En otros países de Europa ya funciona un sistema de 'vouchers' que permite a los promotores ofrecer al cliente un bono por el importe que pagó por su entrada anticipada y que podrá gastar en futuros eventos. Un 'voucher' por un año sería una muy buena noticia para el sector. Es, por así decirlo, la única que esperan oír del ministro de Cultura los promotores de festivales y conciertos. La propuesta de los festivales a su público sería la que resumió la presidenta de la FMA de forma muy gráfica en el foro virtual del lunes: “Se ha suspendido este evento, pero te ofrezco este otro o, si no, la recuperación de la entrada”.

El otro escollo a resolver sería el plazo de tiempo que determine la nueva ley para devolver la entrada a la gente que no quiera cambiar el importe de su tique por ningún bono: la que quiere recuperar su dinero cuanto antes. Y ahí, los festivales persiguen el margen más amplio posible. “El mensaje que queremos transmitir es que queremos celebrar los eventos y devolver el dinero”, insiste el sector. Pero no es menos cierto que el plazo de devolución de esas entradas determinará la supervivencia de muchos festivales. Cuanto más flexible sea el margen de devolución, mejor para los festivales. Y con ese objetivo, presionan como colectivo al Ministerio de Cultura y al de Consumo. Esas entradas se han convertido en el cojín que facilitaría la supervivencia de sus negocios.


Llegados a este punto, habrá que ver cómo reaccionaría el público. Porque más allá de lo que dicte el Gobierno, aquí está en juego la relación del público con su festival favorito. La afección y confianza que haya generado cada cual serán cruciales para superar la situación. Ningún festival quiere jugarse todo el prestigio ganado con una decisión que irrite a su público. Por otro lado, canjear la entrada de un concierto de Alicia Keys de 2020 por otro de Alicia Keys en 2021 no parece tan mala idea. Canjear la de un festival de 2020 por su edición de 2021 será buena idea en función de los grupos que toquen en 2021. Y hoy por hoy, aún nadie puede afirmar que celebrará su festival en 2021. ¿Con qué reducción de aforo sería viable un festival? ¿Qué coste adicional tendría que asumir en medidas de seguridad anticontagio? ¿Cuántas estrellas internacionales estarían dispuestas a venir a España? ¿Y cuánto público extranjero?

Primavera Sound es uno de los pocos festivales que, en una rápida maniobra, aplazó su edición al último fin de semana de agosto. En el momento en que anunció la fecha, empezó a recibir quejas de espectadores, principalmente extranjeros, que querían que se les devolviera el dinero. Todas las respuestas del festival hablaban de “buscar alternativas”. Un término ambiguo que aún irritó más a las personas que no quieren o no pueden viajar a España en agosto.


El Gobierno tiene como principal interlocutor un sector de gran potencial económico, actualmente en la cuerda floja

El Gobierno tiene la obligación de proteger al consumidor y velar por sus derechos. Pero, por otro lado, tiene como principal interlocutor en este asunto un sector de gran potencial económico y actualmente en la cuerda floja. El gremio festivalero esperaba ansioso la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros del martes, pero no se habló de cancelación por fuerza mayor, de bonos ni de plazos de devolución de entradas. Fuentes ministeriales informan que está previsto que el 5 de mayo sí se anuncie el lote de medidas que afectarán al sector cultural. En caso de retrasarse aún más la reacción del Gobierno, nos plantaríamos a apenas un mes de las primeras grandes citas de la temporada.

A los promotores de conciertos y festivales no les queda otra que esperar. Unos, como Sónar, guardan silencio desde hace mes y medio. Otros, como Resurrection Fest, explican la situación y apelan a la compresión de su público. Y otros, como Sonorama, echan mano de los artistas y apelan al 'marketing'. La Asociación de Promotores Musicales, viendo que el cronómetro sigue corriendo, presiona un poco más con otro comunicado de protesta que advierte: “La inacción del Gobierno pone en peligro la continuidad de los festivales, conciertos y giras que han dado prestigio internacional a la marca España”.


Se acerca la fecha límite

El aplazamiento del Primavera Sound a finales de agosto y del Viña Rock a mediados de octubre sitúa la fecha de arranque de los grandes festivales a mediados de junio, cuando coincidirían en una misma semana el Sonar barcelonés, el Azkena Rock vasco, el gallego O Son do Caminho, el Reggaeton Beach Festival de Oropesa y la Primavera Trompetera de Jerez de la Frontera. En realidad, este último evento tendría que haberse celebrado a mediados de abril, pero se trasladó a junio en una maniobra de urgencia que hoy parece haber sido inútil.

Y esa tercera semana de junio con grandes citas es solo la punta del iceberg de un sector que en los últimos años ha crecido sin freno. Ya en mayo hay programados eventos de música surf y de electrónica, de blues y de ritmos urbanos, en Aranjuez y en Portugalete, en Zamora y en Jaén. No debe haber comunidad autónoma que no acoja esta primavera una docena de festivales. Y ya están al caer ciclos de conciertos como las Noches del Botánico (Madrid), el Festival Jardins de Pedralbes (Barcelona) y el Festival de les Arts (Valencia).


El de los festivales ha sido un modelo de negocio desorbitado y más cercano de lo que parece a la especulación bursátil

Cada cual en su liga y según su concepto de riesgo, muchísimos festivales han operado durante años bajo la lógica de la subasta que impusieron en su día las agencias de contratación: pagar lo máximo para tener a los artistas más deseados. Algunos viven incluso obsesionados con la máxima del ‘cuanto más escenarios y más grupos, mejor’. Es un modelo de negocio desorbitado y más cercano de lo que parece a la especulación bursátil, ya que lo que se compra, los cachés de los artistas, no tiene valor fijo. Aquel panorama de abundancia y despilfarro ha quedado congelado y ahora emerge otra realidad: la de decenas y decenas de empresas al límite de la quiebra que hoy piden ayuda al Estado.

Los ingresos se han paralizado. Es el modelo que escogieron estas empresas: trabajar todo el año para recoger beneficios en tres días. Pero la venta de entradas se frenó hace meses. Los patrocinadores, al no celebrarse los festivales, retiran sus aportaciones. Y aún falta ver cuántas subvenciones se mantienen considerando que, si algunos festivales no reflotan en 2021, serían a fondo perdido. Dinero público para suavizar la quiebra de empresas privadas.

El escenario es de auténtica pesadilla. Los teléfonos arden. Las videollamadas se acumulan. Todo debería dilucidarse el 5 de mayo. En principio.